Mostrador y teléfono a la vez
Una persona espera en recepción, otra llama para pedir cita y la agenda se queda a medias. Alguien acaba esperando o cuelga.
ARIA recoge solo nombre, teléfono y petición de cita. El equipo confirma. Sin preguntas clínicas y sin intervención asistencial.
Elena escribe por WhatsApp
Buenas, quería consulta privada con especialista y ya estáis cerrados.
ARIA: Te ayudo solo con la gestión de cita. ¿Especialidad y franja preferida?
Elena: Traumatología, primera hora.
ARIA: Dejo la solicitud preparada para confirmar por recepción mañana.
Una escena ficticia del sector, con datos inventados, para ver tono, contexto y siguiente paso sin tocar clientes reales.
Clínica Ribera · ARIA
en líneaDe «mi médico me pide una prueba» a cita puesta con informe en 48 horas — mientras admisión atendía la cola de mediodía sin levantar la vista.

En una clínica privada, recepción no puede dividirse entre el paciente que tiene delante, el teléfono y la agenda. Ahí se pierden citas.
Una persona espera en recepción, otra llama para pedir cita y la agenda se queda a medias. Alguien acaba esperando o cuelga.
Una cancelación deja una franja libre que solo sirve si el equipo la detecta y la ofrece a tiempo.
Para pedir cita basta con nombre, teléfono y preferencia horaria. Si la persona empieza a contar su caso, ARIA corta y deriva al equipo.
La automatización ayuda a recordar la cita sin entrar en detalles personales ni información asistencial.
Propuesta sanitaria segura: ARIA solo recoge nombre, teléfono y petición de cita. Si el visitante cuenta su caso, corta y deriva al equipo.
Flujo administrativo, sin recoger detalles personales del caso ni tomar decisiones clínicas.
ARIA recibe la petición de cita.
Solo nombre, teléfono y preferencia de contacto.
El equipo valida hueco y confirma.
Aviso administrativo de cita, con control humano.
La página se sostiene con agenda y teléfono. No promete tratar información sanitaria.
Propuesta sanitaria segura: ARIA solo recoge nombre, teléfono y petición de cita. Si el visitante cuenta su caso, corta y deriva al equipo.
Primero revisamos cómo entra la petición de cita; después se define qué queda automatizado y qué queda en recepción.
Respuestas claras antes de pedirte datos.
ARIA solo responde con lo que le has dado de tu negocio: tus servicios, tus horarios, tus precios. Si le preguntan algo que no está ahí, no se lo inventa: lo dice y ofrece dos salidas — pasar la conversación a una persona, o apuntar el recado para que llames tú. Y tú ves todas las conversaciones y puedes corregir lo que no te guste.
Sí, siempre. En cualquier momento de la conversación. Escribe «persona» y se acabó la máquina.
Son tuyos. Te los entregamos en un fichero que te llevas donde quieras y te damos de baja. No hay permanencia, así que no hay nada que negociar.
No. Te quedas con el tuyo. Lo único que hay que hacer es desvincularlo del perfil de empresa de Meta antes de conectarlo, y de eso nos ocupamos nosotros.
ARIA se encarga de los mensajes de WhatsApp y de la web mientras tu recepción atiende a quien tiene delante: da citas según los huecos que le hayas indicado, envía recordatorios y anota los recados, dejando a tu equipo libre para lo que necesita trato en persona. Y si el grueso os entra por teléfono, el módulo de voz (79 €/mes) hace que ARIA coja también las llamadas.
Puedes elegir Cita Fácil, 99 € al mes con 99 € de alta, con el asistente en WhatsApp y web, agenda con recordatorios y reseñas que llegan solas; o Siempre Abierto, 259 € al mes con 297 € de alta, que puedes pagar en tres plazos de 99 €, y que suma página web propia con el asistente también ahí y el fichero completo de pacientes (CRM). Con que una sola cita que antes se perdía por tener el mostrador desbordado se recupere gracias a ARIA, ya compensa el gasto del mes, elijas el plan que elijas. Sin permanencia, 30 días de garantía y devolución si no te convence, y precio cerrado sin letra pequeña. Y si el grueso os entra por teléfono, el módulo de voz (79 €/mes) hace que ARIA coja también las llamadas. Eliges tú, y puedes empezar por Cita Fácil y subir a Siempre Abierto cuando quieras sin pagar de nuevo el alta.
No, y es a propósito: ARIA no valora síntomas ni decide qué es urgente desde el punto de vista médico, solo organiza citas, avisos y recados según las reglas que tú le des. Si alguien plantea algo que suena urgente, ARIA lo señala para que tu equipo lo revise cuanto antes, y toda la conversación queda en el fichero privado de la clínica.
En una clínica privada, cada minuto que la recepción pasa al teléfono es un minuto que el paciente que tiene delante nota que le falta.
ARIA recoge solicitudes de cita y contacto cuando recepción está atendiendo pacientes, manteniendo límites claros sobre datos de salud.
No. En clínica privada debe evitar síntomas, diagnósticos y motivos clínicos; solo toma datos mínimos para gestionar la cita.
Evita que una llamada o WhatsApp quede sin respuesta cuando recepción está con el paciente que tiene delante.
El equipo de la clínica revisa y decide. ARIA solo ordena la entrada y facilita el seguimiento.
Comparten el mismo problema de fondo: consultas que llegan a deshora y seguimiento que se pierde.
Sesiones y seguimiento al día, sin perder pacientes.
Ver este sector →Citas y agenda ordenadas, con discreción en lo clínico.
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