El ciclo que se alarga
De seis semanas se pasa a ocho, luego a tres meses. Un aviso en el momento adecuado mantiene el ritmo sin resultar pesado.
ARIA responde cuando tu equipo no llega, deja cada caso claro en el panel y tú mantienes el control. Citas, bonos y recordatorios, con control humano.
Entorno demo · datos ficticios · CRM ASM no ejecuta acciones reales sin autorización.
Una escena ficticia del sector, con datos inventados, para ver tono, contexto y siguiente paso sin tocar clientes reales.
Salón Marta · ARIA
en líneaEsto entra con el salón lleno, Marta con las manos en un color y el teléfono sonando. Nadie lo cogió, y aun así la cita está cerrada.
Usa esta demo para comprobar cómo atiende una primera pregunta, pide el mínimo de datos y deriva al equipo cuando hace falta.

La peluquería vive del ritmo. Cuando ese ritmo se rompe, la clienta no se enfada: simplemente deja de venir sin que nadie lo note.
De seis semanas se pasa a ocho, luego a tres meses. Un aviso en el momento adecuado mantiene el ritmo sin resultar pesado.
Suena mientras tienes las manos en un tinte. O lo coges y dejas a la clienta esperando, o lo pierdes.
Los servicios largos requieren reservar bien el hueco. Un error de cálculo desmonta la tarde entera.
Las franjas flojas se llenan si alguien las ofrece a quien está esperando sitio, y no si se espera a que alguien llame.
Así ordena CRM ASM una reserva típica de peluquería, con tu equipo al mando.
ARIA recibe la consulta en modo orientativo.
ASM Solicitudes clasifica servicio, bono e interés.
ASM Agenda reserva y envía recordatorio bajo reglas.
ASM Seguimiento prepara el seguimiento posterior para revisión humana.
Nada se envía solo: la máquina ordena, tú decides, y todo queda apuntado.
Vista orientativa del flujo. CRM ASM ordena el flujo; ninguna comunicación se envía sin aprobación de tu equipo.
Una guía imprimible para ver cuánto trabajo se escapa por WhatsApp, Instagram y cancelaciones de última hora.
Primero entendemos cómo entran tus solicitudes; después decidimos qué automatizar y qué sigue en manos de tu equipo.
Respuestas claras antes de pedirte datos.
ARIA solo responde con lo que le has dado de tu negocio: tus servicios, tus horarios, tus precios. Si le preguntan algo que no está ahí, no se lo inventa: lo dice y ofrece dos salidas — pasar la conversación a una persona, o apuntar el recado para que llames tú. Y tú ves todas las conversaciones y puedes corregir lo que no te guste.
Sí, siempre. En cualquier momento de la conversación. Escribe «persona» y se acabó la máquina.
Son tuyos. Te los entregamos en un fichero que te llevas donde quieras y te damos de baja. No hay permanencia, así que no hay nada que negociar.
No. Te quedas con el tuyo. Lo único que hay que hacer es desvincularlo del perfil de empresa de Meta antes de conectarlo, y de eso nos ocupamos nosotros.
ARIA le contesta al momento por WhatsApp aunque tú no puedas soltar las tijeras. Agenda la cita, resuelve lo típico (horario, precios, si hay hueco esta semana) y te deja el WhatsApp acumulado a cero: no hace falta esperar al cierre para leer los diez mensajes del día. La clienta reserva mientras tú sigues con la que tienes delante.
Hay dos planes, y eliges tú: Cita Fácil, 99 €/mes con 99 € de alta, con el asistente en WhatsApp día y noche, agenda con recordatorios y reseñas que llegan solas; o Siempre Abierto, 259 €/mes con 297 € de alta en tres plazos de 99 €, que añade página web propia con el asistente también ahí y el fichero completo de tus clientas (CRM). La cuenta es sencilla: si el asistente te trae una cita más a la semana de las que hoy se te escapan por no poder contestar, el mes ya está pagado, elijas el plan que elijas. Sin permanencia, 30 días de garantía con devolución y precio cerrado, sin letra pequeña. Puedes empezar por Cita Fácil y subir a Siempre Abierto cuando quieras, sin pagar otra vez el alta.
ARIA manda un recordatorio automático antes de la cita, por WhatsApp, con opción de confirmar o cambiar el día ahí mismo. Quien no confirma en el plazo que tú marques libera el hueco, y puedes ofrecérselo a otra clienta en lista de espera. No elimina todas las ausencias, pero sí recorta los huecos de última hora, que son los que más duelen.
En una peluquería el teléfono compite con las tijeras, y siempre pierde el teléfono.
En peluquerías, ARIA puede responder precios orientativos, horarios, disponibilidad y preparar citas mientras el equipo está atendiendo.
Corte, color, tratamientos, horarios, huecos libres, cambios de cita y preguntas de precio.
Contesta lo repetitivo, pide el contexto justo y evita que una consulta se pierda durante una atención.
Deja registrada la solicitud, la cita y el seguimiento para futuras visitas o campañas con permiso.
La landing de peluquería puede apoyarse en guía descargable para captar contactos interesados.
Sí, puede responder precios publicados u orientativos y derivar cuando dependen del largo, técnica o valoración en salón.
Puede recoger la petición y preparar el cambio según las reglas del negocio, con revisión humana si hace falta.
Sí, especialmente cuando el equipo está atendiendo y no puede contestar WhatsApp al momento.
Comparten el mismo problema de fondo: consultas que llegan a deshora y seguimiento que se pierde.
Altas, clases y seguimiento ordenados, sin perder interesados.
Ver este sector →Agenda llena y clientas que vuelven, sin perder mensajes.
Ver este sector →Menos llamadas perdidas y recordatorios bajo control.
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